Cualidades de una Buena Persona La fuente
Amable, solidario, cuidadoso, comprensivo, paciente y amoroso, son algunas palabras que vienen a la mente cuando enumeramos las cualidades de una buena persona. Generalmente conocemos a las buenas personas por lo que hacen, por ejemplo, actos de entrega. Un buen lugar para analizar con perspicacia las cualidades de una buena persona, es la Palabra de Dios, la Biblia.

Cualidades de una Buena Persona – Mostrar bondad a Todos los Demás
La Biblia nos enseña a dar a quienes están en necesidad. Esa es una de las cualidades de una buena persona.

“No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque ésos son los sacrificios que agradan a Dios” (Hebreos 13:16).

“Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen” (1 Timoteo 6:18).

Es fácil mostrar compasión con la gente que nos agrada y con los necesitados. Sin embargo, alguien que posee las cualidades de una buena persona, debe además mostrar compasión y bondad con sus enemigos.

“¿Y qué mérito tienen ustedes al dar prestado a quienes pueden corresponderles? Aun los pecadores se prestan entre sí, esperando recibir el mismo trato. Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. Sean compasivos, así como su Padre es compasivo” (Lucas 6:34-36).

Cualidades de una Buena Persona – Obedecer la Ley
Una de las más importantes cualidades de una buena persona, es obedecer a las autoridades.

“Recuérdales a todos que deben mostrarse obedientes y sumisos ante los gobernantes y las autoridades. Siempre deben estar dispuestos a hacer lo bueno” (Tito 3:1).

“Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él”(Romanos 13:1).

Cualidades de una Buena Persona – ¿Son Suficientes Para Ir al Cielo?
Alguien podría tener todas las cualidades de una buena persona, ¡pero no son suficientes para ir al cielo! La Biblia dice que los buenos actos no salvan a la gente del pecado. La salvación es posible solamente a través de la misericordia y gracia de Dios.

Todos somos pecadores (Romanos 3:23) y las buenas acciones no nos pueden salvar de nuestro pecado (Efesios 2:8-9). La Biblia dice que todos somos pecadores e indignos de llegar al estándar de la perfección de Dios. Mas bien, merecemos la muerte como paga por nuestro pecado (Romanos 6:23).

Dios hizo un camino para que nosotros seamos perdonados por nuestro pecado y fue a través de su Hijo inmaculado, Jesucristo. Él envió a su Hijo Jesús a la tierra para morir por nuestros pecados y abrir un camino para que podamos pasar la eternidad con él en el cielo (2 Corintios 5:21).
Él te ofrece su regalo de una vida eterna; ¿la aceptarás? 








Oración de Perdón: Un Valioso Regalo
Una oración de perdón es algo que todos buscamos en algún punto de nuestra vida. El Perdón es un valioso regalo que no se obtiene ni se da fácilmente. El perdón es esencial para la vida; nos libera de los errores del pasado y nos da esperanza para el futuro. Es para perdonarnos que Jesucristo vino a la tierra a morir por la humanidad.

Oración por Perdón: Hecho posible por Jesucristo
La oración de perdón es una oración que se la hace a Dios. Aunque de manera directa nos herimos unos a otros, todas nuestras transgresiones, en última instancia, hieren a Dios. Probablemente te preguntas cómo es eso posible. ¿Cómo pueden nuestros defectos herir al omnipotente Creador del universo? ¿Acaso le importa? En Génesis 6, podemos encontrar que Dios mismo se lamentaba por todo el mal que los hombres se habían infringido mutuamente. “Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón” (Génesis 6:5-6)

Sabiéndolo todo, a Dios le duele incluso el más mínimo pensamiento en el mal. Es por ello que el máximo perdón debe provenir de Dios. Sin embargo, debido a su justicia, el perdón no puede darse gratuitamente. Cada equivocación debe ser tomada en cuenta con el fin de que Dios sea un juez justo. Jesucristo murió en la cruz del Calvario en nuestro lugar, para que así nuestros pecados sean perdonados. Su sufrimiento pagó nuestras trasgresiones. “Esta es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados” (Mateo 26:28).

En su amor, Dios sabía que nuestra conciencia necesitaba ser liberada de la culpa y la condena. Él sabía que el perdón de los pecados era nuestra más grande necesidad. En un acto supremo de amor, Dios no solo sufrió el dolor de nuestros errores, sino que también pagó sus consecuencias, con el fin de que podamos obtener el perdón ofrecido a nosotros, cuando pecamos. Todo lo que tenemos que hacer es aceptar su regalo gratuito de perdón.

Oración de Perdón: Pide Perdón a Dios
Probablemente, tropezaste con esta página web cuando buscabas una oración de perdón para calmar un alma atormentada. O talvez estás luchando por tratar de perdonar a otro que te hirió profundamente. Para todos aquellos que aceptan a Jesucristo como su Señor y Salvador, el perdón les ha sido dado gratuitamente. Si nosotros reconocemos nuestras equivocaciones y pedimos perdón, Dios nos perdonará, no hará preguntas. “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (1 Juan 1:9).

Si rechazamos a Jesús, en esencia, rechazamos el regalo de Dios de perdón. De hecho, estamos diciendo que no deseamos reconciliarnos con Dios (1 Juan 1:10). Aunque es nuestra decisión libre el no aceptar el perdón de Dios, en última instancia, al final de esta vida, seremos demandados por todos los pecados que hemos cometido. Es el profundo deseo de Dios reconciliarse contigo: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). Si tú deseas ser perdonado de verdad, piensa en lo que Jesús dijo y acéptale sinceramente como tu Señor y Salvador. Serás perdonado y Dios comenzará a transformar tu vida.

Oración de Perdón: Recibe una Nueva Vida
La Oración de Perdón nos da una nueva esperanza y un nuevo comienzo. Todos nuestros pecados son borrados por Dios. “Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12).

Si has comprendido que eres un pecador y crees que Jesucristo vino como el único Redentor del pecado, entonces has comprendido cómo ir al cielo. La pregunta es: ¿Estás listo para recibir el regalo de Dios; su hijo Jesucristo? Si es así, cree en Cristo, arrepiéntete de tus pecados y entrega el resto de tu vida a él como tu Señor:







Oración de Salvación — ¿Es Cristo la Piedra Angular?
¿Qué es la Oración de Salvación? ¿Qué hago para ser “salvo”? En un punto u otro, todos nos hacemos esta pregunta. 

“Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9).

“De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús” (Juan 3:3)


Oración de Salvación — Volver a lo Básico
La Oración de Salvación es meramente un camino para renacer en Jesucristo. Para volver a nacer, debes confesar a Jesús como tu Señor y creer que lo es. Cuando tú le pides a Dios que entre a tu corazón, estás permitiéndole ser el Señor de tu vida. Desafortunadamente, la iglesia en la actualidad ha complicado el mensaje de la Salvación con varias capas de “cosas” adicionales.

Por lo tanto, ¡regresemos a lo básico!

A. La salvación es el “pase” para entrar al cielo cuando dejas este mundo.

B. La salvación ocurre cuando una persona escucha el mensaje de salvación, lo cree y toma la decisión de recibir a Jesús en su corazón.

Oración de Salvación — Los Pasos Simples:

Reconoce en tu corazón que Jesús es el Señor
Confiesa con tu boca que Jesús es el Señor

Cree que Jesús murió por tus pecados y fue resucitado tres días después

Arrepiéntete de tus pecados y bautízate en el nombre de Jesús

Oración de Salvación — Herramienta Sencilla para Comunicar Nuestra Fe
La Oración de Salvación no es un ritual basado en palabras específicas. No consiste en el poder de una oración, sino en el poder de comprometer verdaderamente nuestras vidas a Cristo como nuestro Salvador y Señor. Lo siguiente es simplemente una guía para nuestro sincero paso de fe:

“Dios, reconozco que no he vivido mi vida para ti hasta ahora. La he vivido para mí mismo y eso está mal. Te necesito en mi vida, te quiero en mi vida. Reconozco el trabajo completo de tu hijo Jesucristo al dar su vida por mí en la cruz del Calvario y estoy deseoso de recibir el perdón que tú has puesto a disposición de manera libre a través de este sacrificio. Señor, ven a mi vida ahora. Habita en mi corazón y sé mi Rey, mi Señor y mi Salvador. De este día en adelante, no seré controlado más por el pecado, ni desearé complacerme a mí mismo, sino que te seguiré todos los días de mi vida. Esos días están en tus manos. Te pido esto en el nombre precioso y santo de Jesús. Amén”.







La Gran Comisión - Una Orden Personal
La Gran Comisión es uno de los pasajes más significativos de la Sagrada Biblia. Primero, es la última orden registrada dada por Jesús a Sus discípulos.
Segundo, es un llamado especial de Jesucristo para todos Sus seguidores a que actúen específicamente en esta tierra. La Gran Comisión se encuentra en el Evangelio de Mateo.

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Amén. (Mateo 28: 18-20)


La Gran Comisión - Su Importancia para los Cristianos
La Gran Comisión es el final de un evangelio y el comienzo de la fe en acción para todos los cristianos. Este mandamiento de Jesús es importante, porque es una orden personal a los cristianos de tener una fe profunda en Jesucristo, como se indica en el versículo 18.
"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra." Esta es una afirmación increíblemente poderosa que exige fe en Jesucristo, validando Su poder en las vidas de los cristianos y en su compromiso con Él.
Este versículo actúa como una clara afirmación de la omnipotencia de Cristo, y por lo tanto, de Su deidad. Si los cristianos no creen esta afirmación, no existe una fe completa.
Jesús es my claro acerca de Su autoridad en el mundo -- es completa y total desde el mismo comienzo del tiempo (Juan 1:1-3).

En el versículo 19, Jesús les da órdenes específicas a Sus creyentes para seguir después de haber declarado su fe. "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo." Jesús llama a todos Sus seguidores a que actúen y compartan las Buenas Nuevas de la salvación en todo el mundo. La gente escucha este llamado y cada año hacen viajes misioneros por toda la tierra, difundiendo la palabra de Jesucristo. Muchos cristianos han hecho sacrificios increíbles, viajando a regiones remotas del mundo, más allá de las ciudades civilizadas, en junglas y desiertos.
Los campos misioneros también pueden estar muy cerca del hogar. Puede ser un vecino que no ha escuchado las Buenas Nuevas, o un área afectada por la pobreza al final de la calle, donde la gente no puede comprar Biblias. En el siglo XXI, el Internet se ha convertido en un campo misionero donde la gente puede ponerse en contacto y compartir el amor de Cristo.
¡Los lugares y las personas que necesitan escuchar el evangelio están en todas partes!

Otro aspecto importante del versículo 19, es que Cristo está enseñando específicamente la doctrina de la Trinidad a Sus seguidores. Cada una de las Tres Personas de la Trinidad son igualmente y completamente Dios, y aquí son presentadas en el orden lógico de Padre, Hijo, y Espíritu Santo - pero Un sólo Dios desde el principio (Ver Romanos 1:20).

Finalmente, en el versículo 20, Jesús da una orden específica, y asegurando a Sus seguidores: "enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Se ordena a los cristianos que enseñen a otros acerca de Jesucristo y la totalidad de Su verdad. No podemos profesar a Cristo como Salvador y Señor, mientras que rechazamos algunas de Sus enseñanzas. Al enseñar las verdades de Cristo, el versículo 20 declara que podemos estar seguros, mediante la fe, de que Jesucristo nos sostendrá.
Este hecho ha comprobado ser confiable a través de los siglos, a medida que los creyentes han escuchado, aceptado y compartido las Nuevas de Jesucristo.
Sí, Cristo ascendió de nuevo a los cielos, ¡pero está presente por el poder del Espíritu Santo en cada creyente!

La Gran Comisión - Un Llamado Personal
En la Gran Comisión, Jesús llama a cada cristiano a salir por fe y difundir las Buenas Nuevas.
¡Esto es fe en acción! ¡La gente que obedece este mandamiento cambia su vida espiritual para siempre! Puede ser el compartir las Buenas Nuevas con un vecino, o el mudarse a otro país para llegarle a la gente allá.
Puede ser el compartir con los niños menos afortunados de la misma calle, o el difundir la Palabra en un pueblo que quede a dos horas.
Dondequiera que vayamos, cada cristiano fiel está obligado a través de la obediencia a compartir el Evangelio.
Si usted es un creyente en Jesucristo, ¿adónde le ha llamado Él a ir? ¿A quién le ha puesto Dios en el corazón para que comparta el regalo de la salvación? ¿Qué pasos puede tomar, pequeños o grandes, con el conocimiento de que Cristo estará a su lado, "para hacer discípulos en todas las naciones"?

Camino de los Romanos: La Vía Hacia una Relación con Dios
Camino de los Romanos — No es simplemente una manera sistemática de construir vías, heredada del Imperio Romano en el siglo I. También es el plan de salvación de Dios, estructurado en la carta de Pablo a los Romanos, también conocido como Camino de los Romanos.
La siguiente es una colección de pasajes que edifican un hermoso y sistemático acercamiento al evangelio de la gracia, por y a través de Jesucristo.

Camino de los Romanos:
El Evangelio de la Gracia
Síganme:
Romanos 1:20-21: “Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón”. Debemos reconocer a Dios como el creador de todo y aceptar nuestra humilde posición en la creación de Dios.

Romanos 3:23: “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios”. Debemos darnos cuenta de que somos pecadores y necesitamos perdón. Que no somos merecedores de la gracia de Dios.

Romanos 5:8: “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”. Por medio de Jesús, Dios nos dio una vía para ser salvados de nuestros pecados. Dios nos mostró su amor, otorgándonos el potencial de la vida a través de la muerte de su hijo, Jesucristo.

Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor”. Si permanecemos como pecadores, moriremos. Sin embargo, si aceptamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador y nos arrepentimos de nuestros pecados, tendremos vida eterna.

Romanos 10:9-10: “si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo”. Simplemente confiesa que Jesucristo es Señor y cree en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos y serás salvo.

Romanos 10:13: “Porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”. No hay fórmulas religiosas ni rituales. Invoca el nombre del Señor ¡y serás salvo!

Romanos 11:36: “Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén”. Determina en tu corazón el hacer de Jesucristo el Señor de tu vida hoy.

Camino de los Romanos: ¿Estás Listo Para Aceptar El Regalo de Dios de la Salvación?
Si realmente crees en el mensaje del Camino de los Romanos y quieres aceptar el regalo de Dios de la Salvación en este momento, solo tienes que arrepentirte de tus pecados y poner el resto de tu vida en Jesucristo. Una vez más, este no es un ritual basado en palabras específicas u oraciones, mas bien, es una decisión voluntaria y un paso sincero de fe