Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

Isaías 35:3-4





El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Isaías 40:29





Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Isaías 40:30-31





En Dios solamente está acallada mi alma;De él viene mi salvación.
Salmos 62:1





Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
Éxodo 33:14





Dios es nuestro amparo y fortaleza,Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,Y se traspasen los montes al corazón del mar;
Salmos 46:1-2





Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Mateo 11:28-29




Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,Y que comáis pan de dolores;Pues que a su amado dará Dios el sueño.
Salmos 127:2




Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.
Jeremías 31:25



No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Isaías 41:10



pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Isaías 40:31



Mi carne y mi corazón desfallecen;Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Salmos 73:26




Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:13



El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Isaías 40:29




Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2 Corintios 12:10




Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente.
1 Crónicas 16:11




Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
Salmos 18:1-2




¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;
Jeremías 32:17




Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas,Y en mis alturas me hace andar.Al jefe de los cantores, sobre mis instrumentos de cuerdas.
Habacuc 3:19




Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar;Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Salmos 23:1-2



Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
Efesios 6:10




Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Zacarías 4:6




Porque no se apoderaron de la tierra por su espada,Ni su brazo los libró;Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro,Porque te complaciste en ellos.
Salmos 44:3




Jehová es mi fortaleza y mi escudo;En él confió mi corazón, y fui ayudado,Por lo que se gozó mi corazón,Y con mi cántico le alabaré.
Salmos 28:7




Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.
1 Crónicas 29:12





Jehová dará poder a su pueblo;Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
Salmos 29:11



Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
2 Corintios 12:9





Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
2 Timoteo 2:1